
La confianza institucional es el activo más seguro
Mientras gran parte de América Latina navega desafíos de volatilidad, República Dominicana está trazando una trayectoria de estabilidad y confianza. Un informe reciente de la Florida International University (FIU), a través del Adam Smith Center for Economic Freedom, sitúa al país caribeño a la cabeza de la región en atractivo para la inversión extranjera.
El dato es contundente: según la FIU, el 76% de los expertos consultados recomienda invertir en el país. Esta cifra supera claramente a competidores regionales como Paraguay con un 67%) y Panamá o Perú con un 56%.
Robustez económica: el efecto nearshoring
¿Qué hay detrás de esta confianza? La clave es la robustez económica y la estrategia clara.
El informe destaca que República Dominicana se encuentra entre las naciones de menor riesgo económico, gracias a políticas macroeconómicas responsables y una estrategia efectiva de atracción de inversiones. Además, el país ha sabido aprovechar el reordenamiento económico global, capitalizando la tendencia del nearshoring y friendshoring.
Esto convierte al país en un destino perfecto para industrias que buscan entornos seguros y predecibles para sus cadenas de valor, lo cual proyecta un crecimiento favorable en los próximos años.
Riesgo bajo: la paz social como garantía de inversión
El factor sorpresa es la estabilidad política y social, un activo que la nueva élite de inversores valora por encima de todo. El país figura entre los más estables políticamente de la región, con instituciones que funcionan y un bajo nivel de confrontación interna.
En un contexto hemisférico de creciente criminalidad, el informe de la FIU destacó qué República Dominicana mantiene niveles de riesgo social considerablemente inferiores al promedio regional. Esta baja conflictividad es la garantía de un entorno predecible para el desarrollo empresarial y la inversión de largo plazo.
El brillo geopolítico
La Florida International University destaca el bajo riesgo internacional del país, sustentado en alianzas estratégicas sólidas, especialmente con Estados Unidos. Esta relación desempeña un papel determinante para mantener un entorno externo predecible y favorable.
República Dominicana no solo está lista para recibir capital, sino que se ha posicionado estratégicamente como el hub ideal en el Caribe. Para el inversor que busca un balance entre la tranquilidad social, la robustez económica y la proyección de crecimiento, el análisis de la FIU convierte al país en una apuesta ineludible.