
¿Cómo es un día viviendo en Altos de Chavón? Olvida la idea de la aldea museo. Este lugar es el reset definitivo. No se trata solo de la arquitectura increíble; se trata de cómo te sientes cuando caminas por aquí antes de que el mundo despierte. Es ese vibe de estar en un pueblo perdido de la Toscana, pero con el sol de República Dominicana y el río Chavón a tus pies.
La mañana comienza casi siempre igual: una caminata rápida hacia el acantilado. No hay mejor pre-workout que ver la neblina disiparse sobre el río mientras el silencio es total. Es el único momento del día donde el lugar te pertenece al 100%.
¿Cómo se vive en los Altos de Chavón? Tu primera parada técnica debe ser por un café, disfrutando de la luz que pega contra la piedra coralina. Si buscas el lugar perfecto para organizar tus ideas o simplemente empezar el día con el pie derecho, es este. Aquí no hay prisas, y eso, en el mundo de hoy, es el verdadero lujo.
Creatividad y cultura a la mano
Lo mejor de pasar tus días aquí es que siempre hay algo pasando.
No es solo un lugar bonito para fotos, es un centro de diseño y arte espectacular. A mitad de mañana, puedes darte unas vueltas por las galerías o ver qué están haciendo los estudiantes en la Escuela de Diseño. Hay una energía creativa que se contagia.
Estar en Casa de Campo es un estilo de vida que valora lo auténtico, lo hecho a mano, lo que tiene una historia que contar sin necesidad de gritarlo.
El golden hour definitivo
Cuando cae la tarde, Chavón se pone en otro nivel. La luz dorada sobre las paredes de piedra es, honestamente, imbatible. Es el momento de encontrarse con amigos, quizás unos tragos mientras ves cómo se encienden las luces de la iglesia y la plaza. El Anfiteatro vacío a esa hora tiene una energía especial, definitivamente te hace sentir parte de algo mucho más grande.
Vivir en Chavón es entender que no necesitas salir de Casa de Campo para sentirte en otro continente.
Es tener lo mejor de Europa y lo mejor del Caribe en un solo lugar. Al final del día, te das cuenta de que este no es solo un destino de fin de semana; es un espacio diseñado para vivirlo intensamente, para inspirarte y para recordarte que la vida, si sabes dónde estar, puede ser una experiencia increíble todos los días.