
El nuevo lujo es inmersivo
Las marcas de ultra-lujo están adoptando la Realidad Aumentada (AR) y la Realidad Virtual (VR) para satisfacer la demanda de los consumidores de alto patrimonio (HNWI) que exigen experiencias digitales sofisticadas.
La tecnología se utiliza para replicar el prestigio de las interacciones en persona y la sensación de estar en una boutique privada o en un showroom exclusivo, llevando la experiencia directamente al salón del cliente.
Probando el estatus sin fricciones
El verdadero valor de esta tendencia es la eliminación de la fricción. Marcas líderes como Louis Vuitton han integrado funciones de AR en sus aplicaciones móviles, permitiendo a los usuarios visualizar bolsos y accesorios en tiempo real antes de la compra.
De igual forma, Gucci utiliza estas tecnologías para ofrecer estilistas virtuales y recomendaciones personalizadas, garantizando que cada visitante digital reciba un viaje de compra a medida.
La expansión de la narrativa de marca. La AR/VR permite a las marcas trascender los límites físicos y expandir su narrativa. Estas tecnologías abren la puerta a experiencias de storytelling inmersivas, donde los clientes pueden explorar espacios de lujo, ver desfiles de moda o incluso experimentar digitalmente productos que aún no poseen.
El contenido se vuelve interactivo, lo que profundiza el engagement y refuerza el valor aspiracional de la marca. Así, simplemente es, la moda de ultra lujo.
Un activo compartido
La adopción de la realidad aumentada y virtual es un movimiento estratégico que no solo mejora la experiencia de compra, sino que también impulsa el status. Al permitir a los clientes interactuar y compartir contenido inmersivo, el lujo se convierte en un activo de la identidad digital. Esto genera contenido compartible y buzz orgánico, una forma clave de engagement para las generaciones Millennial y Gen Z, que valoran la individualidad y la comunidad digital.
Y si no lo has experimentado, te decimos que es el momento de hacerlo.