El empresario Alfonso “Alfy” Fanjul falleció este lunes a los 89 años en Cleveland, Ohio, Estados Unidos. Reconocido internacionalmente por su trayectoria en la industria azucarera, Fanjul también desempeñó un papel fundamental en el crecimiento de Central Romana Corporation, empresa con una profunda presencia en el desarrollo económico, social y turístico de La Romana durante las últimas décadas.

Un gran referente de la economía en La Romana
Como copropietario del grupo y durante años presidente de Central Romana Corporation, Alfy Fanjul formó parte del liderazgo que consolidó las operaciones agrícolas e industriales de la empresa, al tiempo que acompañó el desarrollo de importantes proyectos vinculados al turismo, entre ellos Casa de Campo Resort & Villas, la Marina Casa de Campo y el Aeropuerto Internacional La Romana. Estas iniciativas contribuyeron a posicionar a La Romana como uno de los destinos turísticos y de inversión más importantes del Caribe.
Nacido en La Habana en 1937, Fanjul emigró junto a su familia a Estados Unidos tras la Revolución Cubana. Desde allí ayudó a reconstruir el negocio familiar hasta convertirlo en uno de los mayores grupos azucareros del continente, con operaciones en Estados Unidos, República Dominicana y otros mercados internacionales.
A lo largo de su carrera impulsó inversiones en agricultura, bienes raíces y turismo, dejando una huella que trascendió la industria del azúcar.
Su vínculo con República Dominicana fue constante
En sus visitas al país solía hospedarse en Casa de Campo, destino que consideraba una pieza clave dentro de la visión de desarrollo turístico de Central Romana. Más allá de su actividad empresarial, también respaldó iniciativas de impacto social a través de la familia Fanjul y organizaciones como la Fundación MIR, institución que durante años ha trabajado por la educación y el bienestar de miles de niños y jóvenes de La Romana.

Con su fallecimiento desaparece una de las figuras empresariales más influyentes vinculadas a la historia contemporánea de La Romana. Su legado permanece en el crecimiento de una región que hoy es reconocida internacionalmente por su industria, su turismo y su contribución al desarrollo de República Dominicana.